Un debút sin precedentes, una realización artística sin el peregrinaje por las capeas o el abrirse paso en cosos de provincia, fue posible para este joven novillero gracias al Maestro Rafael Valera "Rafaelillo" quien organizó en Lima una temporada de novilladas donde lo hizo debutar anunciándolo como "La revelación taurina de 1947"

De la placita de tientas de "La Viña" al primer coso taurino del Perú, habiendo estoqueado solamente un novillo en la Hda. Roma, se presentó Paco Céspedes en Lima el 9 de Marzo de 1947.
